16 de febrero de 2007

El PP y la "discapacidad" de la mujer...

No salgo de mi asombro, he parpadeado como cien veces y aún no puedo creerlo.

Estimad@s blogger@s, anoche andaba yo liadilla buscando información por el Google para realizar un ejercicio que me habían propuesto en un estupendo curso de “Intervención Social con Inmigrantes” organizado por la FAMP. Estaba exhausta consultando páginas y páginas de información, hasta que acoté los criterios de búsqueda con los términos “mujer Huétor Vega” y allá por la cuarta o quinta incidencia que me facilita este buscador veo la web del Partido Popular de mi pueblo.

¡Ah, mira tú! (pienso), pincho el enlace con la expectante curiosidad de saber que piensa el PP de Huétor de las mujeres y me encuentro con un inmundo artículo que no tiene desperdicio, en el que dicen, con toda la desvergüenza a la que ya nos tienen acostumbrados, que: (textualmente) la “Ley Paritaria les recuerda a otros tiempos en que pintadas y zarandajas similares se escribían en los retretes que es donde gobiernan los socialistillos”. Y además, dentro de esta afirmación, (que a mí particularmente sí me recuerda a otros tiempos en el que las mujeres eran meros trapos del polvo que no podían comprar ni una lavadora sin la "debida compañía del varón todopoderoso"), se atreven a dar una serie de cifras sobre la mujer para que “el PSOE y sus apoyadores vayan cogiendo honda (escrita con h)”. En esas cifras nos facilitan, entre otras, una información fundamental para tratar las desigualdades reales, una información imprescindible para realzar el valor y la capacidad de las mujeres que el PP tanto defiende y así nos dedica los siguientes porcentajes:

El 20% de las españolas entre 20 y 89 años sufre alopecia (se les cae el pelo)
-Las mujeres son el 64% de las personas que padecen amaxofobia (miedo al volante).
- El 45% de las mujeres mayores de 65 años padece incontinencia urinaria.

- El 20% de los padres inscritos en el libro de familia no son los padres verdaderos...
- La celulitis afecta al 90% de las mujeres.
- Las mujeres suponen entre el 90 y el 95% de los pacientes de anorexia y bulimia.
- Una mujer sufre los síntomas de la menstruación unas 500 veces en la vida, y pierde entre 12 y 18 litros de sangre.
- En el transcurso de su vida, una mujer hace 288.000 llamadas de teléfono que duran una media de 10 minutos. Es decir, pasa en línea 4 años y 9 meses.

- En las reuniones de trabajo los hombres cortan a las mujeres en el 80 por ciento de los casos
- Una mujer invierte 9 millones 500.000 segundos por término medio en practicar el sexo a lo largo de su vida.
- El 14% de las féminas son multiorgásmicas.
- La mitad de las “300.000” prostitutas que trabajan en España son inmigrantes.
- Entre el 62 y el 82% de las mujeres practican el autoerotismo.
-
Una de cada tres intelectuales es consumidora de pornografía y juegos eróticos, etc.

Como mujer, como socialista, como concejala y como persona me siento humillada, estos señores del PP dedican a las mujeres unas cifras denigrantes y vejatorias, se permiten el lujo de cuestionar su capacidad para, entre otros asuntos, ocupar puestos de responsabilidad. El PP da con este artículo una imagen parcial, despreciativa y absolutamente deformada de la mujer.

Estos Señores y Señoras del Partido Popular han traspasado la línea de la cordura y coherencia política, estos señores y señoras (puesto que no he oído ninguna voz en contra de las mujeres del PP a las que convencen con argumentos del tipo de “hay que llegar a los sitios por méritos y capacidad” . Pues mira, se me ocurre un claro ejemplo de ello, en la Diputación de Granada de 11 diputados que tienen el PP tan sólo una es mujer... será porque el Partido Popular considera que en sus filas no hay más mujeres capacitadas y preparadas. El PSOE, sin embargo de 14 diputados/as, 7 son mujeres y 7 hombres... a buen entendido)...

Continúo por donde iba, estos señores y señoras del PP desprecian las importantes y avanzadas leyes que el Gobierno Socialista está impulsando para que la mujer participe con una presencia real en todos los espacios de la sociedad en igualdad de condiciones con los hombres, en una sociedad de la que forma parte en un porcentaje del 52%.

Estas y no otras, son las cifras que ignora y no entiende el Partido Popular, sin embargo parece ser que degradar y exponer a la mujer como un icono de debilidades se les da bastante mejor.

Pues no, los hombres y las mujeres hueteñas, granadinas, andaluzas, españolas y universales no se van a quedar mudas ante semejante despropósito, vamos a desmontar esas cifras patéticas con las que ustedes pretenden tapar los grandes logros en IGUALDAD alcanzados por este Gobierno Socialista, escrita con mayúsculas y dotada de instrumentos impresos en el Estatuto de Andalucía, un Estatuto 10 que quiere garantizar la plena equiparación entre hombres y mujeres y que aterriza de lleno en los problemas que tienen los hombres y las mujeres de hoy, como son la violencia de género, la discriminación laboral y salarial, la conciliación de la vida personal y familiar, la democracia paritaria.

Un Estatuto vanguardista en clave de género que proporciona los medios y mecanismos reales para la nueva Andalucía en donde las mujeres no somos ninguna rémora, sino un motor para contribuir al cambio. Yo, como andaluza, les recomiendo que se lean mejor el Estatuto para que vayan cogiendo onda, como ustedes nos recomiendan con tanta hipocresía. Pero eso sí, léanlo con ojos de mujer que buena falta les hace a todos... y a todas.

Afortunadamente las mujeres, somos libres y tenemos voz y voto. ¡Faltaría más!


(Voy a evitar colgar semejante artículo para no herir susceptibilidades ni dar más promoción a quien no la merece.)

6 de febrero de 2007

Caro, ¿de verdad te gusta politiquear?...

Seguramente alguna vez os habéis encontrado por la calle con alguna persona amiga a la que no veíais desde hacía un tiempo casi irrecuperable y que tras un soplo de conversación os inunda la espesa sensación de que la tarde puede volverse interesante y enseguida proponéis tomar ese cálido café que pueda pintar con su aroma aquellos recuerdos y vivencias que estáis dispuestos a compartir de nuevo.
Pues sí, ahí me las andaba yo la otra tarde; aprovechaba unas horillas, que nunca sé como me saco de la manga o de la agenda, para recorrer algunos recados en mi Granada del alma.


Cuando paseo rápido, es fácil localizarme entre el gentío porque, según dice aquel que respira junto a mis sueños, camino a saltillos como los pájaros pequeños. Bueno, pues saltando iba cuando escuché mi nombre en la extraña soledad de una calle que normalmente huele a gente ocupada, ¿Carolina? Y volví la mirada, ¡cielos, Sara, cuanto tiempo sin saber de ti! ¿qué es de tu vida, quizás te noto algo cansada...? Niña, nos merecemos un café de esos que nos sabían a mar cuando estudiabas... Y sin querer ya estábamos vagando en situaciones, en amores y esperanzas, en nostalgias, en pasajes de una vida forjada en la brutal adolescencia que nublaba la razón para aceptar que existía un mundo más allá de nuestros pensamientos... y risas y alguna lágrima y la pregunta del millón... Caro, y qué es de tu vida ahora?? Pues mira, me dedico al cultivo del alma, a la parte bella de mi hogar, a mis hijas, a mi compañero y amigo, la chimenea, me dedico a la mar, a soñar, ah!! también soy concejala por el PSOE...

En ese mismo instante, Sara me escupe un “¿QUÉEEEEEE? (muy estridente) ¿TÚ en POLÍTICA???? ¿Qué hace un mujer como tú en ese mundo, de verdad te gusta politiquear? ¡¡Pero si es la profesión más deteriorada del mundo!!... “ (horror)
Y empiezo a pensar... “¿qué significa eso de “politiquear”? Y me voy al diccionario y resulta que existe semejante palabro... politiquear.... con tres definiciones que me dejan absolutamente desolada:
1. Intervenir o brujulear en política (ni quiero entrar ya en lo que significa brujulear...)
2. Tratar de política con superficialidad o ligereza
3. Hacer política de intrigas y bajezas

¡Yeo, sí que está deteriorado el término! (yeo es una expresión coloquial de mi pueblo que significa llamada de atención a grito en cuello...)

y entonces digo aquello tan manido de “no todos somos iguales y tal y cual...” pero observo que su mirada perpleja no varía lo más mínimo, es más, tengo la sensación de que está esperando una respuesta como más inteligente, como más complicada, más convincente quizás... Su mirada atónita está empezando a hacerme sudar. Sara es una persona intuitiva, de un gracejo melancólico que se plasma en ese pelo de bucles encrespados, como de otros tiempos repletos de puntillas y encajes de bolillos, como del anuncio de las sábanas “Viridiana” de mi infancia...

Ahora pienso un poco más, y con la voz pausada y caliente respondo: Sara, ¿recuerdas que siempre quise ser misionera y volar a esos países plagados de necesidad donde no sólo hacen falta manos para trabajar... sino ideas para crear espacios en los que las personas puedan vivir en libertad? Pues eso, ahora soy misionera de lo local, intento plasmar las ideas que me bullen en la urgencia de la gente, intento buscar sencillas soluciones que apaguen el ahogo de los que no pueden respirar, de los que no sienten porque no pueden permitírselo... me gusta ayudar...

Reconozco que a veces el camino es duro y retorcido, hay personas que no cesan de cavar fosas repletas de turbio fango maloliente, personas cobijadas en la ignorancia, en la calumnia y la traición, personas que pretenden que caigas en su oscuridad, para que tu voz se apague, se acalle, se extinga, que simplemente desaparezca en el olvido... pero sabes, niña? he aprendido a saltar, a saltar con las patillas ligeras de los pájaros que ni siquiera saben andar... he aprendido a volar de la miseria de las gentes que insultan a mi Presidente, que generalizan la maldad, que atascan la labor del esfuerzo empañándolo con el humo del ruido, de las manifestaciones rabiosas y de la mentira. Aquellas gentes airadas que intenta ocultarel trabajo limpio y soleado de los hombres y mujeres que luchamos por la libertad, la libertad que a mis hijas y a las tuyas y a las hijas e hijos de los demás, les va a permitir vivir seguros en paz, estoy segura que ese momento llegará.

La razón no tiene más que un camino y el camino es la PAZ.